Presentaciones excelentes sobre… Presentaciones.

Estas presentaciones, en inglés, son excelentes. La primera presentación que vi: “Death by Powerpoint”.

http://www.slideshare.net/thecroaker/death-by-powerpoint

Luego viene “Don’t blame Powerpoint”.

http://www.slideshare.net/Clearpresentation/dont-blame-powerpoint-its-just-a-vehicle

Y por último, un extracto del libro “Brain Rules”.

http://www.slideshare.net/garr/brain-rules-for-presenters

 

 

Tabla dinámica para Pareto en Excel 2010

Cómo hacer un diagrama de Pareto con tablas dinámicas en Excel 2010 en inglés, con instrucciones en español.

La competencia de cualquier proyecto.

Hace poco, leí (no recuerdo dónde) que un vendedor de servicios siempre tiene dos competidores, aunque sea el único proveedor, al vender un proyecto:

  • Hacer el proyecto internamente.
  • No hacer nada.
Estos son los mismos competidores que enfrenta cualquiera de nosotros al proponer una idea. Se puede:
a) Llevar a cabo nuestra propuesta.
b) Se puede seguir la propuesta de alguien más.
c) Se puede optar por el status quo, y no hacer nada.
Por lo tanto, antes de proponer cualquier cosa, es bueno revisar cuáles serían las circunstancias por las que podría elegirse la opción B o C, y estar preparado con razones para justificar nuestra idea.

Android vs iPhone

Cuando la gente cambia de iPhone a Android, y se topa con que no todas las aplicaciones funcionan en todos los teléfonos Android, dicen: “eso no me hubiera pasado con mi iphone”.

Cuando un usuario de Android se pasa a iPhone y descubre todos los candados que tiene (por ejemplo, no poder pasarle archivos a otro teléfono por Bluetooth), se queja: “esto sí lo podría hacer con mi Android”.

Ventajas del iPhone

Apple tiene la política de controlar el hardware (único fabricante), las aplicaciones (aprueba todo lo que está en el app store), e incluso el contenido (tenía la intención de cobrar 30% por todos los libros que se vendieran en iPod, iPad y iPhone, finalmente desistió). Este control le da seguridad al usuario, y le hace fácil instalar programas, o trabajar con el equipo. Es muy fácil hacer lo que quieras, siempre y cuando Apple esté de acuerdo.

En cambio, Google promociona Android, que es un sistema operativo y no una marca de computadora. Se puede conseguir Android con teléfonos Motorola, Samsung, HTC, etcétera. Además, hay diferentes versiones de Android (Froyo, Gingerbread y Honeycomb suelen ser las más comunes)  que pueden correr o no en los diferentes teléfonos. Esto incrementa la complejidad de usar un sistema Android, especialmente cuando son de precio bajo, porque puede haber aplicaciones que no corran en el teléfono.

Ventajas de Android

Apple controla todo lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer en sus teléfonos, por lo que hay funciones que no están disponibles, como la mencionada transferencia de archivos por Bluetooth, porque a Apple no le interesa liberarlo. Hasta donde sé, tampoco se puede conseguir un programa gratuito para interrumpir las llamadas antes de 5 minutos.

Aquí es donde Android se luce: se puede hacer lo que uno quiera con el teléfono (incluyendo echarlo a perder, lo que le da más emoción al asunto para algunas personas) además de que suelen ser bastante más económicos.

¿Cuál compro?

Si quieres ir a lo seguro y no te interesa moverle mucho al teléfono, con el iPhone no vas a batallar. El iPhone es seguridad, control y censura, y Google es apertura, libertad y peligro. Habrá usuarios que prefieran uno u otro. En lo personal, me encanta mi Android.

¿Qué teléfono prefieres?

Razones para usar Access o Excel.

Una pregunta que muchas veces me hacen es: ¿me conviene más usar Access o usar Excel? En la página 16 del libro Microsoft Access 2007 Inside Out se mencionan las siguientes razones para hacer el cambio:

  1. Tienes demasiados archivos separados o demasiados datos en archivos individuales. Esto hace que sea difícil administrar los datos. Además, los datos pueden exceder los límites del software o la capacidad de la memoria del sistema.
  2. Usas los datos para muchos propósitos distintos – transacciones detalladas (como facturas, por ejemplo) y análisis y resúmenes (como las ventas trimestrales) y análisis “qué tal si” para probar diferentes escenarios. Por tanto, necesitas poder ver los datos de muchas maneras diferentes, pero se vuelve difícil crear muchas “vistas” de los datos.
  3. Necesitas compartir los datos. Por ejemplo, mucha gente captura, actualiza y analiza los datos. Solamente una persona a la vez puede actualizar un documento de proceso de textos, y aunque en Excel 2003 y posterior pueden compartir un archivo y actualizarlo al mismo tiempo, no hay un mecanismo que impida que dos usuarios actualicen el mismo renglón a la vez, de manera que los cambios deben ser validados por la segunda persona que graba. En contraste, Access bloquea el registro de una tabla que se está modificando por una persona de manera que no haya conflicto con los cambios realizados por otra persona, al mismo tiempo que permite que varias personas trabajen o modifiquen los demás registros (renglones) de la base de datos. Así, cada persona trabaja con los mismos datos y siempre ve la versión más actualizada de los cambios  en cuanto los graban los otros usuarios.
  4. Cuando necesitas controlar los datos porque diferentes grupos los accesan, porque se usa para administrar tu negocio, y porque los datos están relacionados (como los datos para las órdenes de venta y la información de los clientes). Esto implica que debes controlar los valores de los datos, y debes asegurar que los datos son consistentes.
Dicho esto, debo agregar la principal razón para usar Excel: es mucho más fácil de usar, tiene una gran capacidad y cuando sólo lo usan unas cuantas personas puede ser muy útil.

Las leyes de la quinta disciplina

Encontré en un viejo cuaderno las “leyes de la quinta disciplina” que escribí hace más de 10 años, cuando leí el libro, y que aún me parecen vigentes. Aquí se las comparto:

  1. Los problemas de hoy se derivan de las soluciones de ayer.
  2. Cuando más se presiona, más presiona el sistema.
  3. El comportamiento mejora antes de empeorar.
  4. El camino fácil usualmente llega al mismo lugar (de donde empezamos).
  5. La cura puede ser peor que la enfermedad.
  6. Lo más rápido es lo más lento.
  7. La causa y el efecto no están relacionados en el tiempo y el espacio.
  8. Los pequeños cambios producen grandes resultados.
  9. Se puede encontrar el pastel y comerlo, pero no al mismo tiempo. Se pueden alcanzar dos metas aparentemente contradictorias.
  10. Dividir el elefante no produce elefantitos.
  11. No hay culpas.

 

Trabajo, dinero y felicidad

Últimamente ha coincidido que leo varios artículos relacionados con este tema. Hoy les quiero compartir dos de ellos.

¿Compra el dinero la felicidad?
Según el estudio que se menciona aquí, hay una relación entre salario y felicidad en Estados Unidos hasta llegar a alrededor de USD $75,000 al año. Después de eso, más dinero no compra más felicidad.

¿Es el dinero suficiente para ser feliz en el trabajo?
Según el libro “Outliers”, para que un trabajo sea satisfactorio debe satisfacer tres condiciones:
* autonomía,
* reto o dificultad,
* relación entre esfuerzo y remuneración.

La parte de la autonomía también forma parte del modelo SCARF: Status, Certainty, Autonomy, Relatedness, Fairness (status, certeza, autonomía, relaciones, justicia), que indica que la falta de uno de estos elementos equivale a un ataque físico que nos causa incomodidad. Más de esto aquí. Y hay un test divertido, en inglés, en esta dirección.

¿Cómo podemos ser más felices en el trabajo?

En “The Happiness Advantage”, Shawn Achor comenta que una manera de ser más felices en el trabajo es usar algunas de nuestras fortalezas. Aquí hay un test en español donde se miden estas fortalezas (se llama VIA Survey of Character Strenghts). Por ejemplo, las mías son creatividad, amor por el aprendizaje, coraje y valor, juicio crítico y mente abierta, y honestidad. Haciendo algo que vaya acorde con estas fortalezas, dice la teoría, mi día será más satisfactorio.

¿Qué opinan? ¿Cómo hacen para hacer su trabajo más satisfactorio?

El cambio de horario y Outlook.

Cuando enviamos una junta, Outlook compara la zona horaria de nuestro Windows con la de los invitados, y ajusta la hora según sea necesario. Si le mandamos una junta a nuestras 3:00 pm a alguien que está en Toluca, en automático le aparecerá a las 5:00 pm.

En estos días a algunas personas les aparecen las juntas a una hora incorrecta, y eso se debe a que el horario de verano en Baja California vuelve loco a Outlook. ¿Y cómo no, si hemos cambiado de hora?

  • junto con Estados Unidos, cuando el resto de México no lo hacía.
  • junto con todo México y Estados Unidos, que estaban sincronizados.
  • sólo como México, cuando Estados Unidos se desfasó.
  • con Estados Unidos, desfasados de México.
Este problema se resolverá automáticamente el primer domingo de abril, para presentarse de nuevo cuando Baja California se quede una semana extra con este horario, en Otoño, y México se adelante. Una solución a este problema del desfase es cambiar la zona horaria de UTC – 8 Tijuana, a UTC – 8 Pacific Standard Time. De esta manera el cambio a horario de verano se hará correctamente, y nuestras juntas se sincronizarán. 

No siempre pueden ganarse todas.

A veces tenemos mala suerte.

Un amigo especialista en organizaciones me platicó que hace algún tiempo lo contrataron para dar pláticas de manejo del cambio en una empresa. El dueño anterior la acababa de vender, y la administración nueva lo contrató. Tenía que hablar con todos los empleados durante una semana.

Había algo raro en esa asignación, según comenta, y al tercer día se imaginó lo que era. Fue con quien lo contrató y le dijo: “En un año esta gente no va a estar trabajando aquí, ¿verdad?”. La respuesta fue: “No digas nada. Los nuevos dueños compraron la marca y van a cerrar la fábrica. Estamos preparando a la gente para que no sea tan duro el cierre”.

La gente se iba a dar cuenta, y por más que se esforzara por arreglar las cosas, no hubiera podido hacer nada. La decisión había sido tomada a miles de kilómetros de distancia, por gente que nunca los iba a conocer.

Otra persona que trabajaba en Recursos Humanos en una empresa trasnacional me comentó que lo que menos le gustaba de su trabajo era explicarle a la gente que aunque hacía bien su trabajo, su puesto había sido eliminado por el corporativo, y darles su liquidación.

¿Pasa esto nada más en México? ¡Para nada!

En su libro Winning, Jack Welch, el célebre CEO de General Electric, menciona:

A veces las carreras se estancan por razones de inoportunidad o también dan tumbos por motivos ajenos a nuestro control, como una adquisión o una descapitalización, o un nuevo jefe con ideas muy distintas acerca de nuestro futuro. Asimismo, también puede suceder que perdamos un ascenso por política o nepotismo. Tales reveses, muy desalentadores, quizás hagan que nos cuestionemos por qué debemos siquiera intentantarlo.

No hay que cuestionárselo.

A largo plazo, la suerte desempeña en nuestra carrera un papel mucho menos importante que los factores que se encuentra bajo nuestro control.

Lo más importante cuando tenemos un revés, es entender que a veces no hay nada que podamos hacer, y por difícil que parezca en ese momento, levantarnos y seguir adelante. Como dice Welch: a largo plazo, la suerte importa menos que lo que sí podemos controlar.

¡Ánimo, y… suerte!

La peor estrategia para vender

La última vez que fui a sacar la visa, antes del proceso nuevo del centro de atención, cuando todavía era forzosa la entrevista, me tocó sentarme junto a una señora de edad avanzada y aspecto humilde. Me comentó que les iba a decir que iba a visitar a su hermana enferma a Estados Unidos, que era un gasto fuerte para ella, estaba haciendo un sacrificio y que ni siquiera sabía cómo se iba a regresar, pero que quizá fuera la última vez que viera a su hermana. Le aconsejé que no dijera eso, porque debía probar que no se quedaría allá, en vez de demostrar que quizá se quedara.

Platico esto porque también hay gente que llega a las empresas grandes a vender con el argumento de “yo soy pequeño, ustedes son grandes, échenme la mano para sobrevivir” o la variante “ustedes, las grandes empresas, tienen una responsabilidad social para con las empresas pequeñas como la mía” e incluso “es tu deber regresar algo a la sociedad que tanto te da”. Es el equivalente a la señora que quería dar lástima, y la peor manera de vender.

Señores y señoras, las empresas grandes YA están contribuyendo a la sociedad. YA están manteniendo a cientos o miles de familias, y sí tienen una gran responsabilidad social: encontrar los mejores servicios y productos que les permitan ser competitivos en este mundo globalizado y poder seguir generando empleos e ingresos para la sociedad y el gobierno.

Digan: “te conviene comprarme por todo el valor que te voy a dar” y olvídense de tratar de dar lástima o reclamar algo que no se han ganado. Vuélvanse competitivos, y dejen de reclamarle a las grandes empresas que no quieran hacerles el favor de comprarles.