No uses el kanban a ciegas

Publicado en Factor E #58. 

En los últimos años el sistema de señales (kanban) se ha popularizado enormemente por su capacidad para reducir inventarios, con una reducción correspondiente en dinero invertido y espacio utilizado, hasta el punto que se como la solución perfecta. En realidad hay métodos que pueden funcionar mejor en muchas ocasiones; esto lo aprendimos a la mala, cuando inmediatamente después de implementar el kanban, la planta empezó a tener problemas de desabasto en un material con el que nunca habíamos batallado.

Antes de empezar, seleccionamos un producto estable, del que siempre usábamos 300 unidades, y con un tiempo de entrega de 5 días. Hicimos el cálculo del número de tarjetas con las fórmulas siguientes:

  • Inventario máximo deseado = inventario de seguridad + consumo diario  * tiempo de entrega en días
  • Número de señales = Inventario máximo deseado / tamaño del empaque

Al implementar el kanban, calculamos una demanda diaria de 15 piezas (300 unidades al mes, entre 20 días de producción). Quisimos tener 3 días extras por si había algún problema, así que fijamos el inventario de seguridad en 45 piezas. El tiempo de entrega era de 5 días, y nos entregaban en tarimas de 10 piezas, por lo que tendríamos:

  • Inventario máximo: 45 piezas “de colchón” + 15 piezas diarias * 5 días para entregar = 120 piezas
  • Número de señales: 120 piezas / 10 piezas por caja = 12 señales

Entonces nos reportaron que ahora que tenían un kanban, siempre se quedaban sin material. Esto no tenía sentido, porque el proveedor entregaba a tiempo y seguíamos usando las mismas 300 piezas mensuales.

Una investigación reveló que las 300 piezas eran la demanda mensual, pero se consumían en un solo día. Por razones de configuración del equipo, esperaban a que se dieran ciertas condiciones y entonces procesaban el lote completo. Con nuestro sistema de kanban habíamos fijado el inventario máximo en 120 piezas, por lo que ahora tenían que hacerlo en tres lotes (120, 120 y 60) lo que ocasionaba costos adicionales.

Al final, se decidió que el sistema tradicional de MRP funcionaba mejor para este producto en particular. Por eso, el sistema de kanban debe implementarse con cuidado, con la participación de todos los niveles, y no ser considerado una panacea que se puede aplicar por igual a todos los materiales.

En Auval tenemos tenemos personal con la certificación C.P.M. (Certified Purchasing Manager) para ayudarle a a reducir inventarios y administrar materiales de manera óptima. Para más información, estamos a sus órdenes en info@auval.com.mx.

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Acerca de

Armando Franco tiene amplia experiencia en las áreas de sistemas, compras y proyectos. Cuenta con una Maestría en Administración de Tecnologías de Información, y las certificaciones Certified Purchasing Manager, Microsoft Office 2010 Specialist, Expert y Master.

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