“Por favor no me grite”: La crisis del correo electrónico

Estaba en lo cierto. Finalmente comprobé mi argumento. Mis ex-alumnos de universidad deben darme la razón.

Me reprochaban que insistiera en rechazarles tareas y trabajos por el hecho de estar mal escritos, con errores de ortografía o gramática, “¡No es clase de español!” –me decían, pero el tiempo emitió el veredicto. Me pregunto si todavía piensan que escribir bien no tiene que ver con la Administración de Operaciones, los Proyectos y la Productividad, que eran las materias que les impartía.

Aunque es cierto que no les estaba enseñando a escribir, les insistía que no podían pasar sin cuidar la calidad de los escritos que me entregaban ya que en su desarrollo profesional nadie se iba a tomar la molestia de corregirles. En el dinamismo de un trabajo real, una comunicación mal escrita puede producir un efecto dominó de errores y mal entendidos que pueden incluso llegar a costar dinero.
Si comunicando nuestras ideas de forma verbal nos cuesta trabajo hacernos entender, ¿Que se puede esperar de un medio en el que no hay tono y volumen de voz, expresiones faciales ni lenguaje corporal?

La edición pasada le platiqué acerca de la Administración Basada en Evidencias, la cual se trata de un estilo de dirección que tiene como fundamento la verdad, su búsqueda y su defensa. Bueno pues la comunicación escrita es el medio más afectado por la inexactitud y negligencia en el cuidado de las técnicas literarias, en especial los usuales correos electrónicos.

Hemos alcanzado un alto grado de modernidad gracias a la tecnología de las comunicaciones: correos electrónicos, mensajes de texto, chats y twitter. Todas cosas maravillosas que han cambiado nuestras vidas, pero si no regresamos a aprender a escribir correctamente vamos a estar batallando con problemas innecesarios en las organizaciones, causados por los malos entendidos que producen la mala comunicación escrita en los medios electrónicos.

Le doy ejemplos: ¿Acostumbra usted a escribir sus correos electrónicos sólo con letras mayúsculas? Si la respuesta es sí, entonces usted es un gritón, y sus escritos dan la impresión de que siempre está enojado. ¿Se ve en la necesidad de complementar sus comunicados con una carita feliz al final? Eso es porque no está segura de que su escrito está reflejando su verdadero ánimo en el mensaje que intenta transmitir.

La comunicación escrita está en crisis, necesitamos corregir el rumbo, enfatizar en las materias de español en las escuelas de nivel medio y superior y mandar a los ejecutivos de las organizaciones a cursos de lectura y redacción, hay mucho en juego.

Si usted anhela una organización productiva que fluya sobre una buena comunicación, le recuerdo que la diferencia entre un sueño y la realidad es la acción. Hasta la próxima.

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Es socio de Auval. Egresado del CETYS, Asesor Financiero Patrimonial, New York Life, Consultor Asociado, Aras Consultores. Profesor Universitario.

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